¡Buenos días a todos! Como recordaréis por nuestro banner de la columna izquierda, nuestro blog participa en la iniciativa de Selene La senda de los dioses. La iniciativa se abrió el día 1 de noviembre y aquí va nuestra primera participación. Este relato/fanfic participa en la clase de historia. ¡Esperamos que os guste!
Este fanfic participa en la iniciativa la senda de los dioses. Está basado en el mito de la muerte y resurreción de Osiris.
Este fanfic participa en la iniciativa la senda de los dioses. Está basado en el mito de la muerte y resurreción de Osiris.
La diosa lloraba amargamente la muerte de su señor, su hermano y esposo. Miles de diamantes caían de la curva de sus ojos sobre los trozos que había conseguido reunir de su querido Osiris, después de horas y horas, días y días, unos iguales a otros, que hubo pasado buscando a lo largo del Nilo, navegando en una barca de papiros.
Desde que el sol se pusiera en aquel fatídico día en que la envidia y la ira de su hermano Seth le arrebatasen de su lado a su amado Osiris, despedazando después su cuerpo y echando los trozos al Nilo para que quedaran olvidados por el mundo, su vida se había convertido en esta afanosa y desesperada búsqueda. Por fortuna, en este último envite de Seth, Isis no se encontraba completamente sola, la acompañaban siete escorpiones protectores y su hermana Neftis.
La esposa de su hermano Seth no era una mala hermana, pero en tanto que debía hacer caso de cuanto dijese su esposo y señor, había contribuido a que aquella tragedia sucediese. Y por si fuera poco, Neftis había encontrado a Osiris vivo y lo había engañado para tenerlo al menos una noche para ella. Isis sentía un odio visceral hacia su hermana por haber tenido un hijo con su amado pero, por otra parte, entendía la infelicidad de Neftis, ya que su esposo Seth no la deseaba; solamente se había casado con ella porque era una diosa, e Isis sabía que desde el primer momento su hermana amaba a Osiris más que como un hermano suyo que era.
Desde que el sol se pusiera en aquel fatídico día en que la envidia y la ira de su hermano Seth le arrebatasen de su lado a su amado Osiris, despedazando después su cuerpo y echando los trozos al Nilo para que quedaran olvidados por el mundo, su vida se había convertido en esta afanosa y desesperada búsqueda. Por fortuna, en este último envite de Seth, Isis no se encontraba completamente sola, la acompañaban siete escorpiones protectores y su hermana Neftis.
La esposa de su hermano Seth no era una mala hermana, pero en tanto que debía hacer caso de cuanto dijese su esposo y señor, había contribuido a que aquella tragedia sucediese. Y por si fuera poco, Neftis había encontrado a Osiris vivo y lo había engañado para tenerlo al menos una noche para ella. Isis sentía un odio visceral hacia su hermana por haber tenido un hijo con su amado pero, por otra parte, entendía la infelicidad de Neftis, ya que su esposo Seth no la deseaba; solamente se había casado con ella porque era una diosa, e Isis sabía que desde el primer momento su hermana amaba a Osiris más que como un hermano suyo que era.

