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martes, 23 de enero de 2018

"Una corte de niebla y furia", Sarah J. Maas

Título: Una corte de niebla y furia (Una corte de rosas y espinas #2)

Título original: A court of mist and fury

Autora: Sarah J. Maas

Saga: Una corte de rosas y espinas

Editorial: Planeta

Año de publicación: 2016

Páginas: 704

Sinopsis: Tras rescatar a su amado Tamlin de la malvada reina Amarantha, Feyre regresa a la Corte Primavera con los poderes de una Alta Fae. Pero no consigue olvidar los crímenes que debió cometer para salvar al pueblo de Tamlin... ni el perverso pacto que cerró con Rhysand, el Alto Lord de la temible Corte Noche.
Mientras Feyre es arrastrada hacia el interior de la oscura red política y pasional de Rhysand, una guerra inminente acecha y un mal mucho más peligroso que cualquier reina amenaza con destruir todo lo que Feyre alguna vez intentó proteger. Ella deberá entonces enfrentarse a su pasado, aceptar sus nuevos dones y decidir su futuro.

CONTIENE SPOILERS DE UNA CORTE DE ROSAS Y ESPINAS

Tras su enfrentamiento con Amarantha y sus padecimientos encerrada en Bajo la Montaña, el corazón y el espíritu de Feyre han quedado destrozados. Ni siquiera la pedida de matrimonio de Tamlin, el amor incondicional que este le profesa y la preparación de la boda consiguen cambiarle el humor. De noche, las pesadillas le acechan y las atrocidades que tuvo que cometer para salvar a los fae de las garras de la reina la atormentan y no la dejan dormir. Por si fuera poco, el tatuaje negro con una pupila en la palma es un recuerdo constante del sórdido trato que tuvo que hacer con Rhysand, el cual la recoge una vez en la Corte Primavera para que pase una semana en su territorio, la Corte de la Noche.

Con esta segunda parte de Una corte de rosas y espinas he tenido diversos encontronazos. Mientras en la primera novela Feyre me encantó, en esta al principio su personalidad me satura. Su alma ha quedado rota después de lo ocurrido en el final del libro anterior y esa losa es una pesada carga que tiene que soportar prácticamente sola. Y aunque entiendo su dolor y su forma de sentir, me ha resultado demasiado pesada remarcando una y otra vez en cada página lo vulnerable y destrozada que está. Utiliza este argumento constantemente para justificarse, tanto a ella como a su comportamiento, así como para justificar la actitud de Tamlin. Me ha recordado un poco a la forma de escribir de las autoras Iria y Selene respecto a sus personajes femeninos, porque todos ellos también tienen que lidiar con alguna batalla personal y es algo en lo que siempre están incidiendo. Feyre se me ha hecho agotador recalcando su condición constantemente. He comprendido sus sentimientos pero considero que la autora ha insistido con demasiado ahínco la vulnerabilidad de la chica, hasta el punto de hacerse insoportable en algunos capítulos. Sigue siendo la Feyre peleona y cabezota del primer libro pero es evidente durante la primera mitad de la novela que ha perdido parte de su luz y de su fuerza, algo que se nota sin necesidad de repetirlo a cada rato. Por suerte, logra salir  del pozo en el que se haya zambullida y esa energía regresará. Ha sufrido, sí, pero ese sufrimiento también le ayuda a cambiar y a convertirse en una Feyre distinta, pero no peor por ello. Simplemente es una evolución natural de los acontecimientos y esto sí es algo que he apreciado. Asimismo, Feyre también aprende a anteponer su bienestar al de otros, especialmente al de Tamlin, y comprender que, en ocasiones, lo que es bueno para los demás no lo es para ella misma. Por eso, admiro el coraje que tiene al darse cuenta de que, por muy enamorada que esté, su relación con el alto fae es tóxica y por ello debe alejarse y plantarle cara a la situación.


Otra cosa que no he soportado ha sido el cambio de Tamlin. Al igual que Feyre, los sucesos en la corte de Amarantha le transformaron. Ahora ha recuperado sus poderes, vuelve a ser un Alto Fae en el amplio y completo sentido del concepto. Sin embargo, el sufrimiento que le causó la muerte y posterior resurrección de Feyre gracias al poder de los siete Altos Lores le ha convertido en un obseso de su seguridad y su bienestar. Su actitud me ha recordado un poco a Christian Grey, lo cual es malo. Muy malo. Coarta su libertad (incluso llega a encerrarla en la mansión de la Corte Primavera), apenas la deja hacer nada por su cuenta y tiene terminantemente prohibido salir de la casa sin supervisión y salir de los terrenos inmediatos a la misma. Tamlin también tiene que lidiar con sus propios demonios y pesadillas y Feyre le disculpa por ello; no obstante, esta opresión irá minando su paciencia, como ya he mencionado arriba. Todo lo que me gustaba de él durante el primer libro, en este se derrumba como un castillo de naipes. Por otro lado, la actitud complaciente de Lucien me ha puesto de los nervios. A pesar de que es un personaje que me gustó mucho en su momento por su manera de ser, el honor servicial hacia su señor es superior a la salud física y mental de Feyre. A pesar de que esta acude a él en busca de ayuda y de que Lucien lo intenta (eso no podemos negárselo), en ningún momento está realmente dispuesto a enfrentarse de verdad a Tamlin y hacerle ver que su actitud es un completo error y que la está perdiendo.

-Dime qué tengo que hacer -dijo-, dime qué tengo que hacer para ayudarte. -Mantenía el plato fuera de mi alcance. Habló de nuevo como si las palabras que soltaba afectaran a su poder; se le curvaron espolones de humo entre los dedos y se le desplegaron grandes alas de sombras en la espalda-. Hace meses y meses y sigues siendo un fantasma. ¿Allá no hay nadie que te pregunte qué mierda te pasa? ¿No le interesa a tu alto lord?

A diferencia de los dos protagonistas que, a mi modo de ver, han empeorado bastante en Una corte de niebla y furia, el que sí me ha encantado a más no poder ha sido Rhysand (el motivo principal por el que he seguido leyendo). Su arrogancia y prepotencia empezaron a conquistarme en el anterior, ya que tenía un puntito difícil de obviar, pero ha sido aquí donde me ha fascinado. Gracias al acuerdo al que llegó con Feyre y a esa semana al mes que pasa "secuestrada" en su hogar, descubrimos mucho más acerca de él. Como era de esperar, bajo esa apariencia fría y distante guarda un corazón.  Es pícaro, divertido, travieso y le encanta "putear" a Feyre desde el cariño. Además, mientras Tamlin está demasiado ocupado gobernando de nuevo sobre sus tierras devastadas y recién recuperadas como para atender la soledad y el desasosiego de Feyre. Rhysand la comprende debido al vínculo que comparte, el cual le permite adentrarse en su mente y sentir lo que ella siente. Se convertirá en un apoyo inesperado y en un amigo aún más sorprendente y será el único que parezca entenderla, a pesar del rechazo inicial de esta hacia él. Tamlin y Rhysand son enemigos feroces y el primero intentará romper, sin éxito, el trato. Ya que las lealtades de Feyre están con su amado y la relación entre ella y Rhysand no empezó con buen pie, los tiras y aflojas se mantendrán, sin importar los intentos de Rhysand por ayudarla (por ejemplo, la enseña a leer o a levantar muros mentales para evitar que un enemigo pueda espiar su mente). Sin embargo, Feyre rectificará y descubrirá que el lord de la Corte Noche tiene más facetas y es más complejo de lo que su máscara de frialdad e indiferencia trasluce. Conocemos mucho más acerca de Rhys, su modo de vida, sus verdaderas intenciones. E, incluso, la autora nos presentará a su círculo de amigos más íntimos. Por que sí, aunque no lo parezca, Rhys tiene amigos.

Rhysand es el más hermoso de todos los altos lores.
Rhysand es el más encantador de todos los altos lores.
Rhysand es el más astuto de todos los altos lores.

Mor, Cassian, Azriel y Amren son un grupo variopinto con cualidades únicas y a los que terminas cogiendo cariño irremediablemente. Feyre les conocerá y poco a poco forjará con ellos un lazo amistoso difícil de romper. Quiero destacar especialmente a Mor por su fortaleza, su carácter altivo y fuerte y la manera en que expresa que es una mujer libre y que hace lo que le da la gana. Todos ellos tienen su historia personal de sufrimiento y dolor y son personajes realmente complejos que merece la pena conocer. Son fantásticos y se les coge cariño rápidamente. Gracias a ellos también comprenderemos por qué Rhysand es como es.

Mor cortó uno de los pastelitos en dos con un movimiento rápido del cuchillo. La posición de los dedos, de la muñeca, confirmaron mis sospechas: las armas no le resultaban extrañas.
-Si te hace enfadar, Feyre, por favor, tíralo por el balcón más cercano.
Rhys le hizo un gesto inadecuado, sucio, mientras se alejaba por el salón.


También tenemos algunas pinceladas de Nesta y Elain, las hermanas de Feyre, y por fin sabemos algo de ellas, una vía que espero que siga explotando en el tercer libro.

En cuanto a la trama, para mí ha sido lo más negativo de Una corte de niebla y furia. Mientras que el anterior me enganchó por ser intrépido, cargado de acción, de giros de trama y con un argumento que te enganchaba de principio a fin, con esta segunda parte me he aburrido. La trama es más compleja, sí, y más interesante; el problema principal que he tenido es que me ha dado la sensación de que había muchas escenas de relleno. Entiendo que Maas pretendía que fueran parte importante para conocer el nuevo mundo en el que se inserta Feyre, la Corte Noche y todo lo que esto conlleva, sin embargo a veces sentía que no avanzaba, que se añadían escenas y misiones que realmente no tenían sentido y que si las suprimías no afectaban para nada al hilo principal ni a los sentimientos de los personajes. SPOILER Por ejemplo, puesto que en Una corte de rosas y espinas Feyre murió y fue resucitada mediante la magia de los altos lores de las siete cortes, ahora un pedazo de su poder está en su cuerpo y Rhys la ayuda a aprender a usarlos. Pues bien, en ese aprendizaje digamos que la encomienda una serie de misiones para ver cómo se desenvuelve y cómo supera ciertos miedos y traumas que surgieron tras los sucesos de Bajo la Montaña. En realidad, si se lo hubieran dedicado menos páginas y atención a estas misiones, el efecto habría sido el mismo y la trama hubiera sido menos aletargante y tediosa, en mi opinión FIN DEL SPOILER.

Hay otra cosa que tampoco me ha gustado nada relacionada con Feyre y que la voy a marcar como SPOILER por si acaso. En esta ocasión, quiero referirme a sus poderes. Como sabéis, Feyre murió a manos de Amarantha y los siete altos lores la devolvieron a la vida, dejando un pedacito de su poder con ella, sin saberlo. Pues bien, Rhys le ayudará a aprender a controlarlos y usarlos a su antojo. Esto es un buen cambio y le dará a largo plazo a Feyre la confianza que tanto necesita. No obstante, debido a esto se ha convertido en la más poderosa ya que nadie iguala sus capacidades. Básicamente, puede moldear los elementos naturales a su antojo con un entrenamiento adecuado. Desde mi punto de vista, habría sido mejor que supiera controlarlos pero con limitaciones. Se ha convertido de la nada al todo de repente, con un gran poder que apenas sabe manejar y de pronto tenemos a una protagonista increíble codiciada por las cortes debido a sus capacidades. Me ha parecido demasiado precipitado. Sí, es una buena idea, pero es que Feyre de la noche a la mañana es una superheroína casi capaz de todo FIN DEL SPOILER. No solo hay palabras negativas para la trama. En esta ocasión ha sido más compleja, como cabía de esperar, más enrevesada y con más actores. Es una lástima que se me hiciera tan pesada porque realmente he disfrutado los distintos hilos argumentales aunque a veces leyera medio obligándome.

En lo referente a la prosa ha sido delicioso leer a Maas. Quizá este libro ha pecado un poco de empalagoso en algunos momentos y ha habido ciertas escenas de arcoiris, pero su prosa repleta de lirismo es preciosa y tiene algunas frases que impactan. Aunque había relleno para mi gusto, solo lo bien que escribe ha conseguido que no me saltara esos momentos y continuara leyendo.

A pesar del frío de la noche, en la ciudad todos los locales estaban abiertos. Los músicos tocaban en las placitas y el Palacio de Hilo y Joyas estaba lleno de artistas y compradores, altos fae e inmortales inferiores. Pero nosotros seguimos hacia delante, hacia el río; el agua, tan suave que las estrellas y las luces se fundían sobre esa superficie negra como una cinta viva fabricada con la eternidad.

Sin duda, lo mejor ha sido el final. La autora se marca un giro de trama espectacular que deja al lector pasmado y sin entender qué está pasando y cómo los acontecimientos han desembocado en eso. Las últimas páginas son frenéticas, con un cambio completamente inesperado que ni siquiera te esperas. Es magnífico cómo introduce ese giro repentino porque además te deja una sensación agridulce y unas ganas tremendas de empezar de inmediato Una corte de de alas y ruina. Gran jugada, Maas.

¿Debería leerlo?

A pesar de su flojera con respecto a Una corte de rosas y espinas, en esta segunda parte conocemos mucho más acerca del Reino de los Inmortales y de sus mecánicas, así como de personajes claves en la trama como Rhysand, hay que leerlo solo por él.


4 comentarios:

  1. Leí la primera parte hace tiempo y, como con muchas sagas, todavía no he encontrado tiempo para seguir con su lectura... ¡gracias por la reseña y un beso!

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    1. ¡Hola Ari! Gracias a ti por comentar. A mi me ocurre exactamente lo mismo, que empiezo una saga y después, por el motivo que sea, me da pereza continuarla y al final termina cogiendo polvo. Lo mismo me ocurrió con esta trilogía, de hecho. Así que al final me termino obligando a coger el libro para engancharme y seguir leyendo, es lo único que me funciona. Un beso!

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  2. Hola.
    La verdad que no estoy segura de si me gustaría continuarlo, el primero fue una decepción para mí. Todo lo que dices de la trama y los personajes me da menos ganas de leerlo.
    Saludos.
    Ataque Friki

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  3. ¡Hola! Muchas gracias por comentar. Hay gente con la que he hablado que opina que el segundo está mejor que el primero, principalmente porque se basa en Rhysand, que es el personaje favorito de la comunidad. Honestamente, Rhys es el motivo principal por el que seguí leyendo. Él y que quería saber qué sucedía al final con la trama después de darle tantas vueltas y de construir tantas subtramas.

    Si de mi dependiera, en opinión personal no te recomendaría que leyeras el segundo si no te gustó el primero, porque para mí el primero fue mejor. Quizá gracias a esa sorpresa de una trama nueva y del mundo que montaba la autora. Sin embargo, ya te digo que hay gente que dice que el segundo es mejor que el primero y el mejor de la trilogía, de hecho. Así que a lo mejor si tienes tiempo y te apetece podrías darle una oportunidad.

    ¡Un saludo!

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