-->

miércoles, 4 de noviembre de 2026

"Una ventana a la oscuridad", Rachel Gillig

Título: Una ventana a la oscuridad (#1)

Título original: One Dark Window

Artista: Rachel Gillig

Saga: El Rey Pastor

Editorial: Hidra

Año de publicación: 2022

Páginas: 480

Sinopsis: Elspeth necesita a un monstruo. Y el monstruo podría ser ella. La joven necesita más que suerte para estar a salvo en el siniestro mundo rodeado de neblina al que llama hogar. Necesita a un monstruo. Ella lo llama el Tormento, un antiguo y perturbado espíritu atrapado en su cabeza. La protege. Guarda sus secretos. Pero todo tiene un precio, especialmente la magia.

Cuando conoce a un misterioso salteador de caminos en el bosque, su vida da un drástico giro. El bandido resulta ser el sobrino del rey… y ha sido acusado de alta traición. Arrastrada a un mundo de sombras y engaños, Elspeth emprende una peligrosa misión: curar al reino de la magia oscura que lo está infectando. El joven y Elspeth tienen hasta el solsticio para reunir doce Cartas de la Providencia, la clave para la cura. Pero a medida que avanza su misión y su innegable atracción se vuelve más intensa, se verá obligada a hacer frente a su secreto más oscuro: el Tormento está, de un modo lento y tenebroso, empezando a controlar su mente. Y puede que Elspeth no tenga modo alguno de evitarlo.

Hace más de cien años, el Rey Pastor acudió al Ánima del Bosque para pedirle un sistema seguro para que cualquier persona pudiera utilizar la magia. La criatura le entregó una baraja de Cartas de la Providencia, donde cada una de ellas cuenta con un poder diferente. Pero toda magia tiene un precio: para la creación de la baraja y el posterior El viejo libro de los alisos, donde se explica su funcionamiento y sus peligros, el precio fue el propio Rey Pastor; para las cartas, dependiendo de su poder cada una de ellas le arrebata algo a aquel que las use; para el pueblo, una neblina espesa que rodea todo Blunder, lo aisla del resto de reinos y amenaza con devorarlo si no se hace nada al respeto. La niebla es el castigo del Ánima del Bosque por haber sido abandonado por la gente tras la creación de la baraja, su forma de ir poco a poco recuperando terreno, atrayendo a cualquier despistado a su bosque para hacerlo suyo. La magia en sí misma también se está cobrando su propio precio a través de una enfermedad que se extiende como la peste y que ataca a los niños en forma de fiebre. Si logran sobrevivir, la sangre de sus venas se vuelve negra y ellos mismos terminan poseyendo magia, un poder crudo, descontrolado y peligroso, que puede poner en jaque a todo el sistema. Es por esto que la familia Serbal, que reina en Blunder desde que el Rey Pastor desapareciera, ha creado a un cuerpo de galenos que se encargan de detectar a los infectados y a un ejército de destreros, que actúan como guardianes del reino y son quienes arrestan a cualquier persona que posea magia propia o a aquellos que les encubran.

El Ánima del Bosque está cada vez más sedienta, cada año que pasa reclama más terreno de las tierras de Blunder y el rey Serbal está desesperado por acabar con esta oscuridad que sume a su reino en la desesperanza. Por este motivo, él y sus destreros buscan sin descanso conseguir completar la baraja de cartas. Para ello, según El viejo libro de los alisos, solo necesitan doce de ellas y la sangre de un infectado. El problema es que la carta faltante, la de los Alisos Gemelos, lleva siglos desaparecida. En el libro no hay ni una sola pista de su paradero y las diferentes leyendas, habladurías y rumores que hay al respecto tampoco aclaran demasiado. Al reino se le acaba el tiempo, mientras que el Ánima del Bosque tiene todo el del mundo para llevar a cabo su venganza.

A Elspeth le traen sin cuidado las políticas de la corte, a pesar de pertenecer ella a la casa Bonetero cuyo patriarca fue antiguo capitán de los destreros. Elspeth lo único que quiere es pasar desapercibida, que nadie se fije en ella y descubra que, en realidad, es una infectada. De pequeña, sufrió y sobrevivió a las fiebres y su padre, que acababa de perder a su mujer y no quería ver morir a nadie más, ocultó su enfermedad y la mandó a vivir al bosque con sus tíos, los Espino, para protegerla. Y aunque Elspeth en apariencia no sufre las degradaciones y evidencias de haber estado contagiada, ella sabe que tiene magia. La voz de su cabeza es una prueba de ello. Su poder consiste en absorber parte de la esencia de las cartas de la baraja con solo tocarlas, tal y como descubrió de niña al rozar con sus dedos la carta del Tormento. Desde entonces, el monstruo que habitaba en ella vive enroscado en su cabeza, hablándola, acompañándola en contra de su voluntad, ayudándola con su fuerza si así lo necesita. Un secreto que lleva años guardando celosamente, del que intenta huir aunque no puede. Lo que no imagina que es que la capacidad que le facilita el Tormento para percibir el resto de cartas es crucial para la revolución que se está gestando en contra del rey Serbal. Una revolución que tiene como cabecilla al actual capitán de los destreros, aquel que, de descubrir quién es de verdad Elspeth, podría matarla sin pestañear.


Elspeth lleva casi toda su vida recluida en el bosque en la casa de sus tíos, saliendo a la ciudad solo cuando es necesario, pues teme que alguien fuera de su círculo descubra que es una infectada, lo que conllevaría no solo su muerte, sino también la de toda su familia. A pesar de su relativo aislamiento, nunca está sola, pues la voz del Tormento no cesa de recordarle su presencia apareciendo de forma intermitente en su cabeza y, de vez en cuando, recitándole capítulos y advertencias de El viejo libro de los alisos. Elspeth no quiere tener nada que ver ni con la magia ni con las Cartas de la Providencia, y mucho menos teniendo en cuenta que su poder consiste en extraer lo que quiera que estas contengan, tal y como demostró con la carta del Tormento. Por eso, procura mantenerse lo más alejada posible de estas cuestiones. Sin embargo, sus plegarias no serán escuchadas. Cuando conozca a Ravyn, el capitán de los destreros, esa aberración que siente por su propia naturaleza dará un giro radical al convertirla en una aliada inesperada.

Los destreros son el ejército del rey que se encarga no solo de mantener el orden, sino de buscar activamente a la gente que es como ella y llevarlos ante la justicia, como una demostración más por parte del Rey Serbal de que la única magia permitida en Blunder es la que proporcionan las cartas; cualquier poder al margen de ese es castigado con la muerte. No obstante, parece que dentro de los más allegados al monarca se está gestando una pequeña revolución, encabezada por la familia Tejo, a la que Ravyn pertenece. Tanto los Tejo como el rey tienen el mismo objetivo, reunir la baraja de las doce Cartas de la Providencia para terminar con la neblina que está fagocitando el reino y, por consiguiente, con la sed de sangre y venganza del Ánima del Bosque. Pero para ello no solo son necesarias las cartas, si no también, sangre infectada. El rey pretende usar para el ritual la de Emory, primo de Ravyn y a quien el monarca salvó expresamente para poder sacrificarlo más adelante, y este no está dispuesto a consentirlo. Al contrario, él y los que le siguen en las sombras planean salvarle reuniendo las cartas antes que Serbal y utilizando en su lugar la sangre del galeno real, Orithe, quien también está infectado pero fue indultado por su capacidad para detectar a otros como él. Elspeth, gracias al monstruo que alberga en su interior, es capaz de detectar la luz que desprenden las Cartas de la Providencia si están delante de ella, aunque estén ocultas, una capacidad esencial para la tarea que Ravyn y los suyos se traen entre manos. Y aunque ella al principio no quiere tener nada ver con la magia y solo desea vivir lo que le queda en paz, la promesa de acabar con la maldición y, por ende, con la criatura que mora en su cabeza es demasiado irresistible. Así que, luchará contra todos los instintos que ha desarrollado en los últimos años para vivir oculta y no dejarse ver por los destreros, no solo para luchar al lado de uno, sino también para pasearse en público y aprovechar el estatus privilegiado de su casa, la Bonetero, para acudir a las fiestas de los nobles en busca de las cartas necesarias para cumplir la profecía de El viejo libro de los alisos y librarse de la neblina y la maldición de una vez por todas.

Elspeth es una joven que ha crecido en los márgenes. Convencida de ser un monstruo por haber sobrevivido a las fiebres y por el Tormento que anida en su cabeza, está acostumbrada a ser invisible. No es algo que le resulte difícil teniendo en cuenta de que de pequeña fue "desechada" por el patriarca Bonetero para que la cuidaran sus tíos. Desde entonces, procura pasar lo más desapercibida posible ante el pánico de que los destreros o los galenos descubran su secreto. Su única compañía es la voz del Tormento, quien se encarga de recordarle de forma constante su pecado y su poder. Y también su primar Ione, a quien quiere como una hermana y que en este tiempo se ha convertido en su confidente. Elspeth es un personaje que vive atormentado por culpa de una decisión que tomaron por ella. Cuando sobrevivió a la fiebre por el deseo "egoísta" de su padre de no verla morir, ella no podía prever cuál sería su magia. No tenía las herramientas para comprender el precio que tendría que pagar y fue abocada, en contra de su voluntad, a una vida de reclusión. Reniega de quien es al tiempo que está cansada de huir y de ser incapaz de llevar una vida normal. Por culpa de su enfermedad, tiene que andarse con pies de plomo y no puede confiar en nadie, además de no poder participar de forma normal en una sociedad donde las cartas de la baraja lo son todo. Como protagonista, me ha gustado y disgustado al mismo tiempo. Por un lado, es atractivo tener a una protagonista que no es perfecta, que ya desde el principio tiene defectos y debilidades que no solo no se van a ir desvaneciendo según avance la novela, sino que, al contrario, se van a ir agravando conforme vaya entendiendo las consecuencias de sus acciones. Esto la hace imperfecta, muy cautelosa debido al Tormento que guarda en su interior, retraída y muy protectora con sus sentimientos y emociones. Sin embargo, parece que a veces tiene demasiado en alta estima sus capacidades. Elspeth no sabe luchar, no sabe defenderse y no tiene en su haber ninguna habilidad de supervivencia. Hasta ahora, su modo de subsistir consistía en mantenerse al margen. Cuando conozca a Ravyn, capitán de los destreros, y este la conmine a unirse a su revolución, su modus operandi cambia. Se acabó el estar protegida en el bosque, ahora tiene que mostrarse, pasearse, sonreír en la alta sociedad, diluirse entre la gente para averiguar donde guardan sus cartas. Por lo que necesita nuevas herramientas, en cierto modo, para aprender a estar en sociedad y, sobre todo, para navegar entre los diferentes peligros que implica seguir a los Tejo. Y a pesar de que Elspeth sigue sin saber defenderse a sí misma, le encanta meterse (y crear) en situaciones de peligro, aun sabiendo que va a necesitar a alguien que la rescate. Eso es lo que más me molestaba de ella, cuando cometía actos impulsivos que era obvio que no iban a salir bien porque como lector sabes perfectamente cuáles son sus límites, pero parecía que la propia Elspeth los desconocía. Estar en situaciones de inminente peligro implicaba para ella tener que recurrir al Tormento, pues esta criatura es capaz de poseer momentáneamente el cuerpo de su huésped y dotarla de fuerza sobrehumana y velocidad. Elspeth odia con toda su alma recurrir a esta estrategia porque no soporta que el monstruo se adueñe de su cuerpo (e incluso de su mente) y es algo que no para de repetir a lo largo de toda la novela. Y aun así, en ocasiones en vez de pensarse sus acciones dos veces para ser consciente de que ella por sí misma no va a ser capaz de salir airosa de ella y, probablemente, va a tener que recurrir al Tormento, simplemente se deja llevar y luego protesta si la criatura se hace cargo de salvarla el culo.

Por otro lado, también me rechinó bastante su manía de ocultar su secreto. Al principio, es más que comprensible que esté tan recelosa al respecto pues es lo que ha hecho desde que era niña y sabe que un paso en falso podría acabar con ella en la horca. Pero cuando el capitán del cuerpo de élite encargado de apresar a gente como ella le dice directamente a la cara que él mismo está cometiendo traición impunemente contra su reino y que aun así, ella se mantenga en sus trece de no querer hablarle sobre el Tormento de su interior por el "que podrá pensar" era algo que me irritaba profundamente. Sobre todo porque, de cara a la última parte del libro, hay un momento crucial que es un poco un "ahora o nunca" para que Elspeth confiese lo que es capaz de hacer (además de que el propio Tormento le advierte de que lo mejor es que sea sincera, no solo para ella, sino también para la causa que se traen entre manos) y, aun así, Elspeth sigue sin querer decir nada. Lo que, lógicamente, acabará siendo mucho peor. Entiendo que la autora lo hace para dar un mayor dramatismo y para que ciertos sucesos sean más impactantes y te dejen con el corazón en un puño, pero atendiendo a los motivos personales de la propia Elspeth y a cómo se va desarrollando la historia, que guarde su secreto con tanto celo es algo que no tiene ni pies ni cabeza.

En cuanto a Ravyn, es un personaje que ni me va ni me viene. Como he comentado, es el capitán de los destreros, la guardia del reino, y su cometido principal es guardar el orden y apresar a los infectados. A pesar de su aparente lealtad, tanto él como su familia están conspirando a espaldas del rey. No van a permitir que sacrifique a Emory para completar el ritual que salvará Blunder y que solo lo haya mantenido con vida por ese cometido, así que su plan es reunir las doce cartas dispares antes que el monarca y usar en su lugar la sangre del galeno real, un hombre atroz y sin escrúpulos. No obstante, tienen el mismo problema que Serbal, que no saben donde está oculta la última carta, la de los Alisos Gemelos. Tras conocer que Elspeth es una infectada cuando Ravyn, su hermana Jesper y Elm (uno de los príncipes) intentan atracarla para robarle la carta de la familia Bonetero creyendo que ella sabe donde está, Ravyn reconocerá que la muchacha puede serles de ayuda en su causa, y más después de que esta les confiese su capacidad para ver la magia de las cartas. Así que se sincerará con ella, le contará su plan y, a cambio de su ayuda, la ayudará a liberarse de la infección. Ravyn es el típico personaje masculino que está ahí un poco para desencadenar la trama y para convertirse en el interés romántico de la protagonista. Como descubriremos más tarde, también es un infectado y los dones que la fiebre le otorgó son de lo más interesantes. Es noble, cree en las causas justas y está dispuesto a hacer lo que esté en su mano para salvar a su gente y a los suyos, aunque para eso tenga que fingir que está de acuerdo con las reglas y políticas impuestas por su rey o hacer malabares con sus verdaderas intenciones cuando nadie mira. Por lo demás, es un personaje bastante plano. No es que me haya disgustado, pero es tan "típico personaje masculino de fantasía" que se hace bastante olvidable. Eso sí, es guapísimo y tiene un cuerpo de escándalo, algo que Elspeth no deja de recordarnos cada vez que tiene ocasión (no vaya a ser).

Otros personajes de esta bilogía son Jesper Tejo, hermana de Ravyn y que me recuerda un poco a Isabelle Lightwood de Cazadores de Sombras. Luchadora nata, desprende fiereza por los cuatro costados cuando se trata de pelear. Al mismo tiempo es ferozmente leal y hará lo que sea por su hermano. Terminará siendo buena amiga de Elspeth. Elm es el hijo pequeño del rey Serbal, pero desde que era joven se crio con los Tejo. Por este motivo, sus lealtades están con ellos y no tiene reparos en formar parte del grupo de Ravyn, sobre todo porque sabe que su familia no es trigo limpio. Y mucho menos su hermano mayor y futuro heredero, Hauth, un príncipe cruel y desalmado que sigue la ley a rajatabla y a quien no le importa castigar duramente a aquellos que se desvían del camino trazado. Hauth odia a Ravyn precisamente por ser este el capitán de los destreros y, por tanto, jefe directo del príncipe, quien no puede actuar por su cuenta sin contar con el beneplácito de este. Luego tenemos a Ione, prima de Elspeth, una chica dulce y risueña cuya personalidad cambiará poco a poco a la de alguien fría y calculadora cuando le regalen la carta de la Doncella. Esta carta dota de una hermosura sin igual a aquella persona que la posea, pero el precio que se cobra es la amabilidad y calidez del portador. Ione ha sido un personaje muy interesante a pesar de lo poco que ha salido y estoy segura de que tendrá mucho que decir (y hacer) en la segunda parte de la bilogía. Por último tenemos al Tormento, la criatura que anida en los pensamientos de Elspeth. Al principio solo sabemos que es el monstruo que moraba en la carta del mismo nombre, que fue absorbido por la protagonista al ser tocado por esta. Aparece y desparece de su cabeza a conveniencia, pero tiene mucho interés en que su huésped sobreviva, por lo que acudirá a su llamada cada vez que está en peligro. Cuanto más avanzamos en la trama, más cosas descubrimos acerca de la verdad detrás del Tormento, lo que lo termina convirtiendo en una criatura de lo más interesante. Y más teniendo en cuenta cómo termina el libro.

Obviamente, ¿qué es un libro de fantasía sin romance en estos tiempos? La relación entre Elspeth y Ravyn me ha dejado indiferente. Se veía venir desde el principio porque ya desde la primera vez que se encuentran, la protagonista describe lo apuesto que es el capitán de los destreros y las mariposas de su estómago y parece que (casi) cada vez que se encuentran saltan chispas entre ellos. En mi opinión, hay cero química y se enamoran un poco porque sí. Sobre todo por parte de Ravyn porque, honestamente, no entiendo qué le ve a ella. Por suerte para mi, la relación romántica está en un segundo plano (más allá de las menciones puntuales de lo guapo que es Ravyn, lo buenorro que está y bla bla) y también es un slowburn que se va cociendo a lo largo de todo el libro.

Lo mejor ha sido, sin duda, la trama. Me encanta todo el tema de la baraja de cartas, cómo en total existen cincuenta y cuatro (si no recuerdo mal) pero solo hay doce diferentes que son las que se tienen que reunir para terminar con la maldición. El poder de cada carta, el cómo se usan y el precio que se cobran me ha parecido muy original: los Caballos Negros son usados por los destreros porque proporcionan fuerza y velocidad, la Guadaña te permite controlar a los demás para que hagan lo que quiera el portador, la Doncella y su dote de belleza, el Tormento para hablar con la mente... Además, su uso está tan bien introducido en la historia que es muy fácil desde el principio asociar un poder a cada carta y con solo mencionarla, ya sabes qué es lo que hace sin tener que recurrir a un glosario ni nada así. También me ha gustado el tema de El viejo libro de los alisos y su importancia para explicar todo el tema de la baraja, los riesgos de la magia y la historia del Rey Pastor y el Ánima del Bosque. Eso sí, la parte de la niebla me generó algunas dudas como por ejemplo, qué pasa con los recursos naturales teniendo en cuenta que cada año más porción de tierra está siendo devorada por el bosque, cómo es que los pueblos de alrededor no se mencionan ni hacen nada para ayudar a Blunder, cómo van a alimentar a la gente y donde la van a ubicar si cada vez tienen menos espacio... Es decir, teniendo en cuenta la situación en la que se encuentra el reino, en mi opinión esto amerita una serie de políticas sociales de las que no se habla. Obviamente sé que ese no es el punto, pero no podía evitar pensarlo mientras leía. Mencionar en esta parte que me ha encantado la importancia que tienen los árboles y la naturaleza en general en este libro. Cada familia de nobles lleva asociado un árbol y un emblema con dicho árbol y el bosque es casi un protagonista más.


En cuanto al estilo narrativo de la autora, aunque la novela está bien escrita, me ha faltado ambientación. Es una novela de fantasía oscura, gótica, donde hay monstruos, magia negra, violencia... pero es demasiado descriptiva y poco ambiental. Es una novela oscura pero por lo que se cuenta, no por cómo se cuenta, y eso es algo que he echado en falta. Que la pluma de Rachel Gillig fuera más acorde con el tipo de historia que se está narrando, poder sentir la angustia, el terror y la inquietud de los personajes como si yo estuviera ahí, sentir la oscuridad que rodea toda la situación. Me ha faltado una mayor profundidad en las descripciones y, si acaso, más metáforas. Respecto al final, es de esos que te dejan necesitando una segunda parte. Honestamente, no me vi venir para nada lo que sucede en los últimos capítulos, el cómo se "resuelve" toda la parte de la conspiración y la búsqueda de los Alisos Gemelos. Estoy deseando saber más sobre el Tormento, el Rey Pastor y sobre cómo van a continuar Elspeth, Ravyn y los suyos de aquí en adelante.


Una ventana a la oscuridad es una primera parte de bilogía muy potente. La trama atrayente y llena de oscuridad y misterios para mí compensa unos personajes y una escritura un poco más flojas. Es verdad que empecé este libro con las expectativas por las nubes teniendo en cuenta todo lo que había escuchado al respecto y puede que eso me empañara la lectura. Pero, sin duda, es una novela de fantasía que merece mucho la pena y la fama que tiene.

No hay comentarios:

Publicar un comentario