Título: Agatha Raisin y la boda sangrienta (#5)
Título original: Agatha Raisin and the Murderous Marriage
Autora: M.C. Beaton
Idioma original: inglés
Saga: Agatha Raisin
Editorial: Salamandra
Año de publicación: 2023
Páginas: 240
Sinopsis: Increíble pero cierto. James Lacey, el soltero más deseado de los Cotswolds, se ha rendido al encanto de su vecina, la chispeante y cincuentona Agatha Raisin. El día de su matrimonio amanece brillante y despejado, pero el cuento de hadas dura poco: en el momento en que los tortolitos están a punto de darse el sí, Jimmy, el ex marido de la novia, al que creía muerto hace tiempo, irrumpe en la ceremonia... y Agatha intenta estrangularlo. Furioso, James rompe el compromiso. Así que cuando, al día siguiente, Jimmy aparece asesinado, y Agatha y James se convierten en los dos principales sospechosos, deberán trabajar juntos para limpiar sus nombres y arrojar luz sobre el asunto.
CONTIENE SPOILERS DE AGATHA RAISIN Y EL PASEO MORTAL
Roy Silver, antiguo secretario de Aggie cuando esta era propietaria de una empresa de relaciones públicas, dolido porque esta no cumpliera su parte del trato de quedarse ayudando al nuevo dueño con los clientes más difíciles (lo que le repercutió a él negativamente ya que era el encargado de retener a Agatha), en un ataque de furia decidió vengarse de su "amiga" buscando a su ex marido, Jimmy Raisin. Agatha está convencida de que su ex está muerto porque era un borracho que vivía perpetuamente alcoholizado, por lo que cuando James, su vecino de Carsley y de quien lleva prendada desde que lo vio por primera vez, le propuso matrimonio, ella ni se lo pensó antes de darle una efusiva respuesta. Pero Jimmy no está muerto, la detective que Roy contrató lo ha encontrado y este se planta en Mircester, un pueblecito de los Cotswolds, el día de la boda de Agatha, dispuesto a formar parte de la nueva y exitosa vida de su mujer (dado que ella lo abandonó por lo que ni siquiera están legalmente divorciados).
Cuando se presente en la ceremonia para arruinarle la boda y su relación con James, Agatha deseará con todas sus fuerzas que se muera de una vez para quitárselo de encima y que deje de destrozarla cada vez que aparece. Por lo que cuando Jimmy aparece muerto en mitad del pueblo, presuntamente estrangulado por su propia corbata, tanto Agatha (que manifestó en público su intenso odio por su ex), como James (agraviado por las mentiras de su ex prometida) serán los sospechosos principales de su asesinato. Así que Agatha tendrá que, al igual que con el incidente de la quiche, investigar una vez más por su cuenta quién querría matar a su ex marido (a parte de ella, obviamente) para despejar las sospechas que recaen sobre ella y James y para demostrarle a sus vecinos que, a pesar de todo, ella no es una asesina por mucho que las pruebas apunten lo contrario.
Mientras estaba leyendo este libro, lo primero que pensé fue "pobre Agatha, todo le pasa a ella". Ahora que por fin ha conseguido su objetivo de que James se fije en ella, corresponda sus sentimientos y que encima le pida matrimonio, tiene que venir su ex (un borracho maltratador) a fastidiarle los planes. Y todo por culpa de Roy, que se supone que es amigo de Aggie, pero no duda en vengarse de ella de forma rastrera cuando considera que no se ha portado bien con él. A pesar de que el trato de trabajar temporalmente en Londres fue, desde el principio, una trampa para manipular a Agatha.
Para más inri, Agatha vendió su cottage para mudarse con James, por lo que a pesar de lo tensa que es su relación después del desastroso día de su no boda, se ven obligados a vivir juntos hasta que Aggie encuentre otro lugar al que mudarse. A pesar de que intenta recomprárselo a la nueva inquilina más caro se su precio de venta, la señora Hardy, nueva en el pueblo, no acepta la oferta. Mientras que Agatha y James tendrán que sortear como puedan una convivencia cuanto menos difícil e incómoda para ambos, a su vez investigarán en el pasado de Jimmy para averiguar quién querría matarlo y por qué, hasta el punto de seguirle hasta un pueblo recóndito de los Cotswolds para ello.
Su investigación paralela no le hará ninguna a gracia a Maddie, la policía a la que han puesto a cargo del caso junto al amigo de Aggie, Billy Wong. Aunque Billy ha advertido muchas veces a Agatha acerca de su constante necesidad de meter las narices en cualquier asesinato y los peligros que ello conlleva, ha sido relativamente permisivo con su faceta de detective amateur. Pero Maddie no va a ser tan amable con ella y desde el principio dejará claro que no quiere que Agatha ande merodeando e indagando donde no le incumbe. Billy, que empieza a sentir algo muy fuerte por su compañera, se verá en un aprieto. Por un lado quiere complacer a Maddie y sus exigencias (porque además, está totalmente de acuerdo con ella); pero, por otro, tampoco le parece bien que esta sea tan dura con su amiga, por lo que esta situación le pondrá en una encrucijada.
Una vez más tenemos al dúo Agatha-James con las manos en la masa, dispuestos a averiguar quién querría haber matado a Jimmy. La muerte del ex se produce prácticamente al inicio del libro (al contrario que sucedía con los últimos libros), por lo que todo lo que vamos sabiendo de este hombre, es a través de los recuerdos de la propia Agatha (no muy halagadores porque le hizo pasar un infierno) y de las pesquisas sobre su vida que ella y James van haciendo, pues desde que Agatha lo abandonó no supo más de él. Sus indagaciones les llevan a la clínica de rehabilitación Hunters Fields, un lugar muy caro con spa, diversas actividades de relajación, deportes etc, perfecto para cualquier persona que quiera cambiar su vida y salir como nuevo. Es un sitio para gente rica, por lo que, teniendo en cuenta que Jimmy vivía debajo de un puente porque el poco dinero que conseguía se lo gastaba en alcohol, la pregunta evidente es cómo terminó allí y quién le costeó el tratamiento. Lo que lleva directamente a la señora Serena Gore-Appleton según las investigaciones de la detective de Roy que, arrepentido por todo el lío que se ha formado por venganza y sintiéndose mal por la jugarreta que le ha hecho a su amiga, está dispuesto a hacer todo lo posible por limpiar el nombre de Agatha. La señora Gore-Appleton era la presidenta de la asociación Todos Con Hogar, una organización que se dedicaba a conseguir donaciones para poder sacar a borrachos de la calle. Además de eso, el propio Jimmy, que era una perla de hombre, para sacarse un dinero extra se dedicaba a descubrir secretos turbios de gente adinerada para después chantajearlos al respecto y así poder seguir dilapidándolo en alcohol. Por lo que, la conclusión a la que terminan llegando, es que seguramente chantajeó a la persona equivocada durante su época en Hunters Fields y ahora esa persona ha vuelto para vengarse. Así que ni cortos ni perezosos, se plantarán en la clínica fingiendo ser un matrimonio con mucho dinero que necesita desintoxicarse para poder colarse en el despacho, buscar personas que vivan por la zona de los Cotswolds y que estuvieran allí en la misma época de Jimmy e interrogarlos posteriormente para ver qué sabían del ex de Agatha y si tenían motivos para querer verle muerto.
La investigación en esta quinta entrega me ha gustado bastante porque desde el principio tenemos a unos cuantos sospechosos y ninguno de ellos tiene un buen recuerdo del muerto, por lo que cualquiera podría haberlo hecho. Sí que es verdad que al haber tantos personajes, ahondar tan poco en ellos (al final sabemos lo justo y necesario para situarnos) y ser la novela tan corta, tuve un buen lío de nombres, de quién era quién y de quién había dicho qué. Pero de todas formas, tampoco es relevante para la novela y por mucho que te pierdas, puedes ir siguiendo el hilo relativamente bien dado que una característica de esta saga es que los misterios son bastante simples. Al no conocer bien a Jimmy tampoco pude implicarme emocionalmente con el libro, como me pasó, por ejemplo, con el de la jardinera, pero al ser un personaje profundamente detestable tampoco me importó lo más mínimo. El punto fuerte de esta parte es la investigación y los interrogatorios que hacen James y Agatha (y cómo tratan de sortear hábilmente a la policía), Jimmy en realidad es la excusa para un nuevo caso y para que, una vez más, haya tensiones entre los dos protagonistas.
Además, Agatha me dio bastante pena en esta ocasión. Es un personaje al que empecé odiando porque me parecía irritable, pero poco a poco le he ido cogiendo el punto y empatizo mucho con ella. Y por fin que parecía que su historia platónica de amor iba a tener un final feliz para ella, se echa todo a perder por culpa de su ex borracho y maltratador. Entiendo a la perfección los motivos por los cuáles Agatha ocultó deliberadamente este hecho, pero también que James esté dolido y su forma de actuar es más que correcta. ¿Quién querría pasar tiempo con alguien que le ha traicionado de esa manera? Pero aun así, espero que en el siguiente libro las aguas se calmen entre ellos, puedan hablar como adultos y aclarar las cosas y vuelvan a tener una relación en paz, aunque sea solo de amistad.
Respecto al final, fue predecible y a su vez no. Por un lado, tenemos el misterio de quién es realmente la señora Gore-Appleton y por qué querría ser la benefactora de un tipo tan despreciable como Jimmy. Parece que se ha desvanecido con los años y su rastro ha sido borrado por el paso del tiempo, por lo que la incógnita de quién será, qué ha sido de ella y si está involucrada he de reconocer que me mantuvo en vilo. Pero por otro lado, desde el principio hay un candidato que es firme sospechoso de lo ocurrido y aunque la autora intenta jugar al despiste y hacer que las sospechas recaigan sobre esa persona, para luego insinuar que no tiene implicación ninguna, hizo que desde casi el inicio yo no le quitara un ojo de encima a ese personaje. De todas formas, al ser libros donde el punto fuerte de los mismos son los personajes y la vida en Carlsey, suelo ser bastante permisiva con la parte del misterio. Con tal de que esté bien planteado, me mantenga enganchada y tenga una resolución decente, yo me conformo.
Agatha Raisin y la boda sangrienta nos da drama, nos da romance, nos da asesinato, nos da misterio y a una Agatha chispeante y depresiva al mismo tiempo, con quien es fácil empatizar y por la que es imposible no sentir lástima. Siento que esta saga va mejorando por cada libro o, por lo menos, todos ellos se mantienen al mismo nivel, así que cada vez más entiendo por qué tiene tanto éxito entre los amantes del cozy mystery.






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