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miércoles, 23 de marzo de 2022

"El héroe de las eras", Bradon Sanderson

Título: El héroe de las eras (#3)

Título original: The Hero of Ages

Autor: Brandon Sanderson

Saga: Nacidos de la bruma

Editorial: Nova

Año de publicación: 2016

Páginas: 768

Sinopsis: Durante los últimos mil años han caído las cenizas y nada florece, los skaa han sido esclavizados y han vivido sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años, el Lord Legislador ha reinado con un poder absoluto gracias al terror y a la omnipresente magia de la «alomancia». Kelsier, el Superviviente, el único que logró huir de los Pozos de Hathsin, encuentra a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte. Los dos se unen a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años y que por fin consigue acabar con el Lord Legislador. Pero matar a éste ha sido la parte sencilla. El verdadero desafío será sobrevivir a las consecuencias de su caída.


CONTIENE SPOILERS DE EL POZO DE LA ASCENSIÓN


Ha pasado un año desde que Vin y Elend liberarán al ser catastrófico denominado Ruina del Pozo de la Ascensión y de que, en consecuencia, Elend se convirtiera en alomántico. Vin creía que hacía lo correcto y que seguía su instinto al guiarse por la profecía del héroe de las eras, pero se dio cuenta demasiado tarde de que estaba siendo manipulada por Ruina y ahora este ser vaga por el mundo completamente libre, manejando los hilos del destino a su antojo para abocar el mundo a su destrucción. La única forma que tienen Vin, Elend y el resto de la banda de Kelsier de seguir adelante y de tratar de desentrañar el misterio que rodea los deseos y planes de Ruina es encontrar los sótanos secretos que Lord Legislador ocultó con tanto empeño, donde se encuentran no solo suministros que ayudaran a la humanidad en el caso de que tengan que esconderse, sino que también albergan placas de metal con ciertas pistas del tirano que les ayudaran a comprender mejor qué es Ruina y qué pretende, convencidos de que en esas advertencias encontraran alguna pista para detener al ser. Todo indica que el mundo tal y como lo conocen está a punto de llegar a su fin: la intensidad con la que los Montes de Ceniza expulsan la ceniza sepultando ciudades y vegetación, los terremotos que no paran de asolar la tierra y las brumas que atacan a la gente y las hace enfermar, incluso llevarlos a la muerte.

Ante esta situación desesperada Elend, rey de Luthadel, y Vin, la mejor nacida de la bruma jamás conocida, necesitaran tomar medidas igual de desesperadas para contener lo que sea que han desatado con sus acciones. Lo prioritario es encontrar y controlar los almacenes ocultos de Lord Legislador, por lo que la acción en esta tercera novela se concentrará en dos ciudades que hasta ahora no habían aparecido: Urteau y Fardex. Tras la caída del Imperio Final, en Urtreau los skaa se hicieron con el gobierno y purgaron a gran parte de la nobleza del lugar, siguiendo lo que ellos consideraban como los designios de Kelsier, convertido ahora en un dios. A Urtreau será enviado Fantasma para tratar de contener la agitación creciente entre sus ciudadanos y a su vez buscar sus puntos débiles para controlar la ciudad y ofrecérsela en bandeja a Elend y sus planes. Por otro lado tenemos Fardex, donde el obligador Yomen hace pervivir los cimientos del sistema de gobierno creado por Lord Legislador y gracias a ello mantiene el control entre su gente. De Fardex se encargarán Vin y Elend, sobre todo porque sospechan que puede ser en ese último almacén donde Lord Legislador guarde sus enormes reservas de atium, uno de los metales más poderosos para los alománticos. El mundo está a punto de terminarse y Vin y Elend, una nacida de la bruma mortal y un rey inteligente y estratégico, son la última esperanza de la gente. Pese a tener todo en su contra, harán lo posible por arreglar las consecuencias del asesinato de Lord Legislador y por pararle los pies a Ruina, una fuerza destructora que hará lo posible por llevar sus retorcidos planes a buen término.


En este tercer libro comienzan a cerrarse todas las tramas e incógnitas que fueron surgiendo en sus predecesores, lo que hace que sea la novela más intensa, completa e interesante de las tres. En El héroe de las eras, Sanderson nos presenta un mundo devastado que empieza a creer firmemente que el fin de todo lo que conocen se acerca, una población que trata de sobrevivir como puede y que se aferra con esperanza a la religión del Superviviente, donde Kelsier y sus hazañas son lo único que mantiene la cordura de una gente cada vez más desesperada. En este libro se nos resuelve quién o qué es exactamente Ruina, quién o qué es Conservación, la verdadera naturaleza de las brumas y pequeños detalles que quizá se nos hayan pasado por alto en lecturas anteriores, pero que ahora alcanzan todo el sentido y son relevantes para la sucesión de los hechos. Lo que más me impresionó fue precisamente eso, cómo detalles nimios y a priori insignificantes que el autor diseminaba por allí y por allá sin ningún significado aparente, resultan ser primordiales para desentrañar algunos de los misterios que se nos plantean en esta trilogía. Esta última parte está plagada de sorpresas, de giros de trama y de descubrimientos absolutamente fascinantes que hicieron que devorara sus casi 800 páginas sin despegarme de ellas. Además, tenemos la acción dividida principalmente entre Fardex y Utreau, dos ciudades completamente opuestas, que nos permite tener una visión más amplia de lo que está sucediendo en el Imperio Final y de cómo los distintos actores del mismo lo perciben.

Los personajes experimentan también una evolución espectacular. Quizá los más evidentes sean Elend, Fantasma y Sazed. Tras lo sucedido en el Pozo de la Ascensión, Elend ahora es alomántico. No solo eso, sino que es más poderoso que la propia Vin, quien había demostrado hasta ahora ser la mejor en su campo. Por lo tanto, a la presión de tener que gobernar sobre un reino que se desmorona, que parece abocado al fracaso y con un montón de factores difíciles de predecir y controlar, Elend ahora se enfrenta a tener que aprender a valerse como alomántico y cómo puede usar esta recién adquirida habilidad en su lucha. Elend ya no es el crío idealista e ingenuo del primer libro. Si bien mantiene aquella esencia y sigue fiel a sus ideales de equidad, se ha dado cuenta por las malas de que para conseguir una sociedad democrática y justa, el diálogo no es suficiente en su mundo y necesita mano dura para gobernar, así como tomar decisiones complicadas y, muchas veces, sanguinarias. Aun así, es un rey muy respetado y que se esfuerza constantemente por conseguir crear un lugar mejor y seguro, aunque para ello tenga que derramar sangre él mismo o aprender a doblegar a un ejército de koloss, criaturas violentas e ingobernables. Por su parte, Fantasma sigue obcecado en que su papel dentro de la banda de Kelsier es irrelevante. Ahora que este ha muerto y que él mismo ya no es el crío al que conoció en vida, quiere esforzarse para estar a la altura de las expectativas y contribuir a la causa. El crecimiento de este personaje es muy patente así como su madurez. Nos encontramos con un Fantasma atormentado, sin autoestima y que no confía en sus capacidades, por lo que se llevará a sí mismo al límite para demostrarse y demostrarle a los demás que es digno de la confianza que Kelsier depositó en él. Por último, tenemos a Sazed. Sumido en una profunda depresión tras la pérdida de Tindwyl, aunque sus amigos necesitan de su sabiduría y sus consejos, apenas es capaz de levantar cabeza. Toda su fe en las religiones y todo su esfuerzo por recopilarlas y predicarlas como buen guardador, se va al traste cuando se da cuenta de que ha perdido la fe y de que no es capaz de encontrar consuelo en las miles de mitologías que almacena en sus mente cobre. Me ha gustado mucho el cómo se trata el tema de la depresión, pues a pesar de que el foco principal está en la acción, los misterios y las intrigas políticas, el autor profundiza en sus síntomas y, de la mano de Sazed, exploramos sus sentimientos y cómo es percibido por los demás. Es un cambio bastante radical del Sazed que conocimos en los libros anteriores, pero es un personaje que, aun así, no ha perdido su esencia y con el que podemos empatizar a la perfección.

La acción es trepidante. Se alternan capítulos convulsos y que te mantienen con el corazón en vilo, con otros más calmados y reflexivos. La narración sigue a cada uno de los personajes por lo que vemos la historia desde diferentes prismas, lo que enriquece la trama y la experiencia lectora, además de permitirnos una visión mucho más completa de lo que está sucediendo o cómo distintos personajes se enfrentan a los mismos fenómenos. Esto nos permite, por ejemplo, seguir el proceso de duelo de Sazed, como ya he comentado, aprender más sobre la cultura de los kandra, dirimir qué está sucediendo en los diferentes frentes bélicos abiertos o descubrir más sobre la alomancia de la mano de Vin. Cada capítulo era como adentrarse en una nueva aventura, sin saber qué nos iban a deparar las siguientes páginas o qué as bajo la manga nos tenía preparado el autor. Tal y como nos tiene acostumbrados Sanderson, nos ofrece giros de trama magistrales y una manera sublime de unir las diferentes piezas para formar el rompecabezas al completo.

El final fue increíblemente satisfactorio. No solo se resuelven los conflictos y cualquier cabo suelto que pudiera quedar, sino que el desenlace es tan redondo y tan épico, que los últimos capítulos se te quedan grabados en la mente por más tiempo que transcurra desde que los leíste por última vez. También es agridulce y triste y alegre en cierta medida, porque hay que recordar que en esta trilogía hay una guerra y toda guerra implica pérdida. El cierre de esta trilogía solo puedo calificarlo como magistral. Al principio del libro, Sanderson dice que quería que El héroe de las eras fuera un colofón perfecto y por eso trabajó mucho en ello, y yo creo que lo ha conseguido con creces.


La primera era de Nacidos de la Bruma es una de esas trilogías que siempre voy a recomendar a cualquier lector que disfrute de la fantasía. Me ha enamorado, impresionado, alarmado, mantenido pegada a sus páginas durante horas, emocionado e incluso me ha sacado alguna que otra lagrimita. Estos tres libros me han dado todo lo que me gusta, quiero y necesito cuando leo. Ha sido una experiencia increíble y El héroe de las eras es una conclusión que ha estado a la altura.

2 comentarios:

  1. Mi eterno pendiente. Este autor lo tengo como pendiente y sé que necesito ya ponerle remedio...ahahha

    Un beso,

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  2. Tengo pendiente a ese autor. Gracias por la reseña. Te mando un beso. Enamorada de las letras

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